SNACKS PARA EL CAMINO

Llevar una alimentación adecuada, con el ritmo de la vida real, donde el tiempo pasado sea demasiado grande, puede ser un reto, pero anticipando la ansiedad por el empleo.

Asegúrate de traer algún snack en tu auto para no terminar comiendo calorías vacías que te llenan pero no te nutren; mis snacks favoritos son:

Almendras y nueces: Puedes armar tu propio mix con algo de semillas y arándanos sin azúcar en bolsitas pequeñas para llevar siempre en tu auto; es importante que los separes en bolsitas para que te asegures de no terminar comiéndote todo el bote (me han contado). También revisa que los que compres no tengan sal ni aceite añadidos.

Barras de proteína: Es importante que te asegures de consumir barras altas en proteína para que no termines comprando alternativas llenas de azúcares y carbohidratos refinados; la proteína te va a dar mucha saciedad y hay algunas deliciosas que saben mejor que un chocolate.

Fruta: Asegúrate de mantenerla en algún lugar fresco. Puedes llevar alguna manzana, durazno si es temporada, o incluso uvas congeladas ¡que son deliciosas!, si aun no las pruebas así, no has vivido de verdad.

Tortitas de arroz: Ahora son fáciles de conseguir en el área de orgánicos del supermercado, muy fáciles de llevar y te van a sacar de apuros si la ansiedad se apodera de ti cuando estás en el trafico.

Palomitas: Pueden ser opción, siempre que sean preparadas a la antigüita o con aire caliente, poca sal y sin aceite si estas buscando conservar la línea.

Bastones de verdura: Jícama, zanahoria y apio pueden ayudarte a mantener la calma mientras llegas a tu casa a comer; otra opción son los chips de vegetales deshidratados como los de pepino, Jamaica o kale, que puedes conseguir en tiendas orgánicas.

Cacahuates y pepitas: Asegúrate que sean de los que tienes que romper la cascarita para comértelos, créeme que te vas a entretener en el tráfico mientras llegas a casa y además son deliciosos.

Si vas rumbo al trabajo, por tus hijos a la escuela, o cualquiera que sea tu destino, asegúrate de prepararte con algún snack porque el secreto de la ansiedad es afrontarla, y no evitarla, para que puedas construir hábitos que contribuyan a elevar tu calidad de vida.